martes, 30 de diciembre de 2025

MIS PROPÓSITOS

  ¡Hola! ¿Cómo estáis?

  No sé si os pasará a vosotros -imagino que sí-, pero llegados estos últimos días, no puedo evitar hacer una lista de propósitos que me gustaría cumplir en el nuevo año. Y no solo eso. También tengo la extraña costumbre –o manía, quién sabe-, de hacer un recuento de aquellos propósitos que me planteé hacer el año anterior y los que he podido cumplir. Esto es interesante a la vez que irónico, porque te das cuenta de que no has podido hacer ni la mitad y, lo que es aún más incongruente, aún te quedan ganas de volver a planificar el año siguiente con nuevos y más propósitos.

  En mi caso, creo que el único propósito que he cumplido al completo –más bien podría llamarlo “sueño”-, es uno que no pensé que iba a hacerse realidad, y ha sido aprobar la oposición. Como sabéis, todavía no he tomado posesión, pero el saber que tengo la plaza aprobada me da una cierta "tranquilidad" y es una sensación única. Es ese tipo de cosas que solo pasan una vez en la vida; como cuando te sacas el carnet de conducir, pero aún mejor. Porque aquí no piden que lo renueves a los diez años –evitaremos hacer referencia a esos típicos comentarios que mucha gente haría en este momento…-. Como os decía, este “sueño cumplido” ha sido lo mejor que me ha podido pasar este año con respecto a mi vida profesional, y agradezco mucho a todos los que habéis querido compartirlo conmigo y habéis creído en mí, incluso cuando ni siquiera yo lo hacía. Tal vez en lugar de tantos propósitos materiales tendríamos que empezar a plantearnos unos de otro tipo, el primero y más importante: “confiar en nosotros”. Al final todo llega.


  Continuando con esa lista, otro objetivo era leer, mínimo, un libro al mes, que luego lo modifiqué y lo dejé simplemente en: “leer de forma asidua”. Sin embargo, haciendo un recuento, si no me dejo ninguno, he leído diecinueve libros este año; de los cuales: cinco han sido en formato digital, tres en papel, y el resto a través del audible –en verano escuché la mayoría de ellos–. Por lo que estoy muy contenta con el resultado. Podríamos decir que sale a más de un libro por mes; aunque he de admitir que es más fácil sumar a la lista libros con el audible que con la forma tradicional.

  Por otro lado, me propuse subir una entrada al blog todos los martes, porque además es una forma de obligarme a escribir, al menos, una vez a la semana; y este es otro propósito al que le puedo poner un “tic” con una sonrisa.  Siempre digo que no tengo tiempo para escribir, pero he sido capaz de dedicar un hueco en la semana para contaros cosas y eso la verdad es que me llena mucho. Y más cuando se crea ese feedback donde me hacéis ver vuestras opiniones o me felicitáis porque os ha gustado el tema de ese día. Desde aquí, mil gracias.

  Para finalizar, comparto otro propósito que quiero poner en el número uno de la lista de este año 2026, y es terminar el primer borrador de mi novela. Tengo que decir que he avanzado mucho, si hace años me dicen que iba a ser capaz de salir de aquel bloqueo que tenía no me lo hubiera creído. Sin embargo, ahí sigo con ella, después de más de cincuenta mil palabras escritas y aún con vistas lejanas al final de la historia. Confío en que este año llegará ese momento. He hecho varios cursos que seguro me ayudarán a conseguirlo si los pongo en práctica –otros propósitos que también he podido cumplir este año–. Creo que este será el primer objetivo de la lista.

  ¿Y vosotros? ¿También hacéis una lista de propósitos?

  Gracias por estar ahí.

  A continuación, os dejo un vídeo que suelo compartir para felicitar el año.

  Mis mejores deseos para este 2026 y que vuestros sueños se hagan realidad.

  ¡Un abrazo! ¡Hasta pronto! 


PD: Nunca dejéis de soñar.
 

martes, 23 de diciembre de 2025

FRASES PARA COMPARTIR Y RECORDAR

   ¡Hola! ¿Cómo estáis?

  Estos días –debido a las fechas–, nos vamos a inundar de “frases hechas” y buenas intenciones, como es lo “lógico”. Sobre todo los últimos días del año. No me malinterpretéis por esas comillas que pongo; por supuesto que está muy bien y soy la primera en compartir este tipo de expresiones y, si son acompañadas de sonidos y preciosos dibujos, mucho más. Creo que es bonito hacer llegar a nuestros seres queridos que los tenemos en el pensamiento y que deseamos lo mejor para ellos. Sin embargo, algunas veces pensamos en el bienestar ajeno y descuidamos esa “paz mental” de la que tanto se suele hablar y tan abandonada está en numerosas ocasiones.

  Hoy me gustaría compartir con vosotros una serie de frases que creo que tienen mucha verdad. Es importante que los que nos rodean se sientan bien, pero también debemos tener en cuenta que no podremos hacerles felices si nosotros no lo somos. Y, para ello, quizás tendríamos que aplicarnos un poco de esas famosas frases que dedicamos al resto; tal vez algunas no sean comunes, pero es interesante recordarlas.

  He puesto mi toque en cada una de ellas para hacerlas más cercanas, son perfectamente moldeables y podéis ajustarlas como os gusten. 

  -Esta vida pasará rápido: 

  àNo gastes tu tiempo peleando con la gente

  àNo critiques tanto tu cuerpo

  àNo te quejes por todo

  àNo pierdas el sueño por las facturas

  àAsegúrate de besar a quienes amas

  àNo te obsesiones con tener la casa impecable

  àEl patrimonio debe ser construido por cada uno, no vivas acumulando herencias

  àNo cuides tanto los tazones bonitos

  àUtiliza los cubiertos nuevos

  àNo ahorres ese perfume que tanto te gusta: úsalo, aunque sólo estés contigo

  àPonte tu calzado favorito y esa prenda que tanto te gusta

  àSi no está mal: ¿por qué no hacerlo ahora?

  à¿Por qué no hacer hoy esa llamada?

  à¿Por qué no perdonar hoy?

 Estás/estamos esperando a Navidad, al lunes, al próximo año… o a cuando tengas/tengamos dinero, cuando llegue esa ocasión concreta, cuando todo sea perfecto… Pero, observa a tu alrededor: todo ya es perfecto. Haz lo que desees hacer y no lo dejes para otro momento. 

  La vida pasa.

  Los humanos no vinimos a alcanzar la perfección, vinimos a evolucionar y a aprender aquí, ahora. Esta vida no es un resultado, es un ensayo. Y este ensayo se realiza…¡viviendo!

  Ama más. Perdona más. Sonríe más. Abraza más. Vive con más intensidad. Y deja el resto en manos del destino…al fin y al cabo, en manos de la propia vida.

  Quizás esta época hace que estemos más sensibles y eso ha hecho que escriba esta entrada en el blog. Pero creo que todos estaréis de acuerdo conmigo si digo que no deberíamos quedarnos con estas frases solo para transmitir nuestros buenos deseos a los demás en estas fechas determinadas, sino que deberíamos aplicarlas cada día. Tanto para hacer felices al resto como para ser felices nosotros con lo que nos rodea. Una vez escuché en una película que la vida es demasiado corta para estar siempre cabreado, y creo que no hay mayor verdad que esa. Deberíamos comenzar el año por sonreír un poco más y enfadarnos un poco menos.

  Quiero desear que paséis una muy feliz Navidad y, sobre todo, que disfrutéis de cada momento que compartáis con los vuestros. Cada instante no vuelve a repetirse, hay que aprovechar todos y cada uno de ellos.

  Por hoy me despido. Hasta el martes que viene.

  Gracias por estar ahí. ¡Feliz última semana del año!

 

PD: Nunca dejéis de soñar. 

martes, 16 de diciembre de 2025

LA INTELIGENCIA ARTIFICIAL

   ¡Hola! ¿Cómo estáis?

  Si hay algo que ha caracterizado este año 2025, más que nunca, ha sido la Inteligencia Artificial (IA). Existen muchas opiniones acerca de este tema, y se llegan a crear debates muy interesantes. Incluso me atrevería a decir que hasta un poco peligrosos. Y es que la IA se está haciendo con casi todo. Para mucha gente solo tiene cosas malas, sin embargo, creo que también debemos tener en cuenta los beneficios y las facilidades que nos puede dar esta novedad en nuestro día a día. 

  No obstante, y como no podía ser de otra manera, quiero hablar de éste “fenómeno” desde un punto de vista literario. ¿Creéis que la Inteligencia Artificial (IA) se adueñará de la escritura y los autores tienen/tenemos los días contados?

  Debemos tener en cuenta que ya existe una gran cantidad de libros escritos por la IA. Incluso libros que hablan sobre la propia Inteligencia Artificial. Ahora bien, ¿somos capaces de distinguir cuándo una obra está escrita por un humano y cuándo por esta “automatización inteligente”?

  Para ser del todo sinceros, creo que con los avances que han ido surgiendo y las mejoras en los programas disponibles sobre IA –que cada vez son más–, es imposible distinguir si una simple frase la ha escrito una persona o lo ha hecho una máquina. Sin embargo, cuando analizamos párrafos más largos, o páginas completas, quizás a día de hoy sí podríamos ser capaces de detectar si lo que estamos leyendo ha sido creado o no por este tipo de Inteligencia. No obstante, esto avanza muy rápido, y no debemos extrañarnos si llega un momento en el que no logremos diferenciarlo. Y quizás a esto es a lo que se tiene miedo. 


  De todos modos, creo que el modo de escribir de cada autor, ese sentimiento del que disponemos las personas, y cada escritor en concreto, a la hora de crear una historia es muy difícil, por no decir imposible, de conseguir con la Inteligencia Artificial. Sin duda, será capaz de crear novelas que entretengan, pero nosotros, los lectores, seguiremos queriendo leer a nuestro escritor favorito. Y nos seguirá gustando ver un determinado nombre y un rostro real en cada autor novel que vayamos conociendo e incluyendo en nuestra biblioteca. 

  En mi opinión, la Inteligencia Artificial, aunque ha venido para quedarse, en el mundo literario no la considero como una amenaza sino como todo lo contrario. Recuerdo que, antes de que tuviéramos Internet, escribía con un libro gordísimo al lado de “sinónimos y antónimos” –aunque en el Word podemos encontrar esta función, a mí me gustaba manejarme de esta forma– y, por supuesto, con un diccionario físico. Después, por comodidad, comencé a utilizar el propio Word, y para buscar el significado de las palabras utilizaba Google (y el sitio web de la RAE). Ahora, incluso puedes utilizar páginas como “ChatGPT” –entre tantas otras–, para corregir frases mal construidas o expresadas. Más que como algo negativo creo que es un apoyo para escribir; siempre que lo utilicemos de este modo y no para que nos escriba todo. De hecho, hay escritores que la utilizan como corrector de sus novelas; existen versiones de pago que logran muy bien este cometido. Yo este tipo en concreto todavía no lo he probado, pero no lo descarto. Si lo hago, os daré mi más sincera opinión acerca de estos "programas Premium" de los que tanto se habla. Por el momento, yo prefiero seguir escribiendo “a la antigua usanza” y utilizar esta clase de medios sólo cuando lo necesito –igual que usaba aquellos enormes diccionarios–. 

  ¿Y vosotros qué opináis? ¿La Inteligencia Artificial terminará escribiendo libros que sustituirán a los autores humanos?

  Por hoy me despido. Gracias por estar ahí.

  Hasta el martes que viene, el último previo a Navidad... ¡Feliz semana!


PD: Nunca dejéis de soñar.

martes, 9 de diciembre de 2025

PELÍCULAS NAVIDEÑAS

  ¡Hola! ¿Cómo estáis?

  Aunque suene a tópico, el tiempo pasa volando. Casi vamos a adentrarnos en la mitad del mes de diciembre y en pocas semanas despediremos un año más. Para mí, esta época podría decir que tiene como dos caras: la de la nostalgia/tristeza y la de la alegría. Y según a quién preguntemos, para unos destacará y permanecerá a lo largo de los días una más que otra. No obstante, en algo creo que todos estaremos de acuerdo, y es que en algún momento de nuestras vidas hemos sentido esa magia especial de la Navidad que nos ha hecho sentir muy bien. De hecho, creo que la mayoría querríamos sentirla de forma constante, puesto que sólo el pensar en ella nos saca una sonrisa y logra que creamos que todo es posible.  

  Para muchas personas, una forma de hacerlo es sumergiéndose en las películas navideñas –que tenemos para elegir por doquier–, y de ese modo sienten y disfrutan de otra manera del tan famoso espíritu navideño. Incluso podría decirse que el ver películas navideñas se ha convertido en una tradición popular durante esta época –también para disfrutar en familia–. No obstante, hemos de mencionar que hay gente que las odia, y que detesta estas fiestas por completo (no puedo evitar pensar ahora mismo –esto seguro que os saca una sonrisa–, en el “Sr. Scrooge”, el personaje principal de “Cuento de Navidad”, basado en el libro de Charles Dickens, adaptado a numerosas películas) Y que, por consecuencia, se resiste a ver este tipo de género “idílico”, por mucho que se empeñen en colocarlo en las programaciones de casi todos los canales de televisión. La verdad es que la lista de películas que han hecho de esta temática romántica-navideña es larguísima. Y cada año hay más. 

  Sin embargo, lo que es innegable es que, el modo en que nos muestran este tipo de historias, cómo nos plasman esos paisajes y esas familias ideales. Así como la pareja que se enamora y al final todo sale bien porque la magia de la Navidad lleva a cabo su finalidad de forma perfecta; todo ello, de alguna manera, consigue que sintamos un poquito ese sentimiento tan especial y nos crea tal bienestar que nos hace sonreír. De hecho, hay estudios que afirman que es una buena forma de escapar de la rutina diaria y disfrutar en compañía de historias cálidas y emotivas que evocan sentimientos de felicidad y nostalgia al mismo tiempo. Precisamente esas dos caras de las que os hablaba al principio. Pero, y a pesar de todo, hay personas que no disfrutan viendo este tipo de películas, y afirman que son demasiado empalagosas y/o predecibles, o que simplemente las descartan porque no pueden sentirse identificadas ni sumergirse en ellas por el hecho de tratar de esta temática navideña. Todo es respetable. 


  Por otro lado, cuando pensamos en películas navideñas, no tenemos por qué detenernos en las típicas historias de amor con final feliz, creo que hay otras muchas películas que nos han regalado un buen rato sin necesidad de entrar en el género romántico. Por ejemplo, además de la película que he mencionado antes de los tres fantasmas que visitan al “Señor paparruchas”, que todos recordaréis. Para mí, la mejor película, por excelencia, para ver en familia y que, a pesar del tiempo, siempre saca una sonrisa es “Solo en casa”; la primera que hicieron, por supuesto. La combinación de humor, acción y corazón, la hace perfecta para que cumpla el objetivo de todas las demás: disfrutar en familia viendo una película en Navidad. Sin olvidarnos, como es lógico, de la cantidad de obras cinematográficas que ha creado Disney a lo largo de los años. Sería muy difícil quedarme con una en concreto.  

  Bien es cierto que, si soy totalmente sincera, suelo buscar de esas películas a las que antes he hecho referencia; donde el amor es el protagonista y, por supuesto, la magia y el espíritu navideño lo dominan todo para regalar una historia perfecta. Pero ya sabéis que yo soy una romántica y tal vez tenga la Navidad un poco "idealizada". 

  ¿Y a vosotros? ¿Os gustan las películas navideñas? ¿Cuál sería vuestra favorita?

  Por hoy me despido. Gracias por estar ahí.

  Hasta el martes que viene. ¡Feliz semana!

 

PD: Nunca dejéis de soñar.

martes, 2 de diciembre de 2025

TRILOGÍA: "TAL VEZ"

  ¡Hola! ¿Cómo estáis?

  Hace unos meses os hablé de la "Trilogía Tal vez” (si pincháis, os llevará a la entrada donde plasmé la sinopsis de cada uno de los tres libros), escrita por Colleen Hoover, pero hasta ahora no había dedicado una entrada a la serie porque todavía no la había terminado. Ayer terminé de leer la tercera entrega, y hoy me gustaría contaros qué me ha parecido cada una de ellas.  

  Aunque en los tres libros encontramos a los mismos personajes –salvo en el tercero, que además introducen a Jake, también muy interesante–, cada uno de ellos se va centrando en historias diferentes de las parejas que van surgiendo y, a lo largo de la serie, vamos viendo cómo se van conectando cada una de ellas.  

  La verdad es que podría escribir una reseña larguísima sobre el primer libro, "Tal vez mañana", que es el que más me ha gustado, pero he preferido quedarme con determinadas frases –tal y como sabéis que me gusta hacer con este tipo de género, el romántico–, porque creo que es otra forma de mostrar esa sensibilidad y esa dulzura con la que escribe esta autora. Para ser del todo sincera, hay momentos en la historia realmente duros, sobre todo cuando conocemos a Ridge. Es una historia desgarradora, tan real y tan profunda que, algunas escenas empujan a ser leídas de nuevo, solo por la necesidad de volver a sentir lo que sientes al leerla esa primera vez. Lo cierto es que esta escritora no deja de sorprenderme.

  Por aquí os dejo algunas de esas frases que me gustaron, claro que pierden un poco de esencia fuera del contexto, pero no quiero hacer spoiler, por lo que tengo que evitar el dar detalles:

"Cuando la miro a los ojos, me doy cuenta de que está observándome y de que sabe perfectamente lo que estoy pensando ahora mismo. Los ojos no mienten, por desgracia"

"Si seguimos viviendo momentos como éste, repletos de palabras demasiado sinceras, los dos acabaremos metiéndonos en un lío"

"... No podemos controlar los asuntos del corazón... solo podemos controlar nuestros actos".

"...No elegimos de quién nos enamoramos. Sólo elegimos de quién queremos seguir enamorados".

  La segunda parte de esta serie, “Tal vez nunca”, podríamos decir que es una mezcla de sorpresa, humor y emoción. Te ríes con los personajes, sobre todo con Warren y, además, no esperas en absoluto la personalidad de la chica, Bridgette. Aunque es verdad que la quieres y la odias, a lo largo de la trilogía, casi a partes iguales. Un libro más que nos llega al corazón; de una forma distinta, pero roza esa emoción tan característica del primer libro y de la pluma de esta escritora. Me gustó menos que el primero, pero también me conquistó a su manera.

  Como ya sabéis, no me gusta dejar los libros a medias –os hablé de esto hace tiempo–, y, aunque he de admitir que se me hizo un poco pesada la tercera parte, "Tal vez ahora", quise terminarla por esta manía que tengo. Creo que el tercer libro se acerca un poco a una “utopía”, una historia que, siendo sinceros, creo que en la realidad jamás podría ocurrir. Es demasiado “perfecta” para ser real. A parte de considerarla incluso muy previsible y algunas partes quizás hasta un poco forzadas.

  No obstante, creo que lo bonito de las novelas es precisamente esto, el sumergirte en historias y situaciones que en la vida real sabes que probablemente no surjan nunca. Pero que, sin embargo, al leerlas, te transportan a otra parte, donde te dejas llevar por esos sentimientos, únicos y especiales, que se apoderan de tu mente y consiguen que viajes a otro lugar donde todo puede ocurrir. Tu mente vuela a un mundo distinto, donde caben todo tipo de sueños y tu imaginación es la única dueña de todo lo que te rodea.

  Sin duda, esta trilogía es totalmente recomendable para los amantes de la literatura romántica. Los personajes principales, Sydney y Ridge, no dejan indiferentes a nadie, sobre todo cuando descubres algún secreto importante que tarda un poco en desvelarse. El primer libro es absorbente y muy adictivo. Fue mi novela favorita de este verano. Recomiendo la trilogía completa, pero el primero, sin duda, una lectura obligatoria para los fans del romanticismo. 

  ¿Y vosotros? ¿Habéis leído esta trilogía? Si no es así, ¿os animáis a leerla?

  Por hoy me despido. Gracias por estar ahí.

  Hasta el martes que viene. ¡Feliz semana!

 

PD: Nunca dejéis de soñar.