martes, 24 de febrero de 2026

LA LONGITUD DE LAS SAGAS

  ¡Hola! ¿Cómo estáis?

  Hace tiempo os hablé de una manía que tengo: no me gusta dejar ningún libro a medias (si pincháis, os llevará de forma directa a la entrada que subí en su día acerca de este tema). También, en otro post, escribí sobre la extensión que debe tener una novela, y la verdad es que me transmitisteis diferentes opiniones al respecto que me encantaron. Cuando hablamos del grosor de un libro, nos referimos, en concreto, al número de páginas de la obra y, más en profundidad, de lo que se extiende el escritor contando la historia. Hay novelas para todos los gustos y, quizás -también según a quién preguntemos-, demasiado largas para lo que quieren trasladar con ellas. De hecho, hay lectores -y analistas literarios o similares-, que son capaces de darse cuenta de estas cosas. No obstante, no hace falta ser un profesional ni haber leído cientos de libros para ver que un personaje, o incluso la propia trama, han sido “estirados demasiado”. Ahora bien, ¿y el número de entregas de una saga? ¿De cuántos libros se debe componer una serie para que tenga “mejor acogida” en el mercado?

  Es una realidad que cada vez se oye más el hecho de que las personas busquen, mínimo, bilogías o incluso trilogías a la hora de engancharse a una historia. Parece que ha pasado un poco de moda el escribir una novela “sin más”. Como si se tratara de una ley no escrita, que ha nacido de pronto, es como si esa obra que sale a la venta tuviera que formar parte de un libro que irá después, o de una precuela que no tardará en publicarse -en otra entrada hablaré de ellas, de las precuelas, otro mundo por descubrir muy interesante-. Está claro que siempre habrá preferencias que no cambiarán, pero, al parecer, están adquiriendo más importancia y tienen más salida las “series de libros” de una saga, que las novelas “únicas”. 

 

  Como siempre, dependerá del público al que nos dirijamos, pero es importante -desde el punto de vista del autor-, pensar en esta posibilidad a la hora de crear una historia. Hay lectores que cada vez más buscan este tipo de libros, los que al terminar saben que les espera otro. Están encantados al saber que la trama no termina en el primero y, si además les engancha, la satisfacción lectora -y el negocio para el escritor-, están garantizados.

  Partiendo de esta idea, parece que cuantos más libros formen parte de la saga en cuestión, más éxito vaya a tener esa serie y, por tanto, el autor de la obra. No obstante, en esta afirmación discrepo, ya que la calidad siempre tiene que estar por encima de la cantidad, y más cuando hablamos de una novela -o de varias, como es el caso-. De todas formas, lo que es innegable es que se ha puesto de moda estos formatos/estuches para ofrecer a los lectores la historia de los protagonistas. Esta historia en cuestión puede dividirse desde dos libros, hasta un número indeterminado de ellos; puesto que otra forma de vender es hacerlo con un mismo protagonista, pero contando diferentes tramas. Esto es común con el género de la novela negra. Por ejemplo, un/a detective/inspector/policía, puede ir resolviendo distintos casos -cada uno forma parte de un libro diferente-, y poco a poco vamos conociendo más al personaje y, ya no solo nos engancha lo que hace -resolver casos-, sino lo que le va pasando en su vida privada. Aquí podemos encontrarnos con una serie casi interminable.

  Un ejemplo claro de lo que estoy planteando son las novelas de Luis Alberto Santamaría -o de Pablo Poveda, que sus sagas aún son más largas-. Luis va a publicar otra entrega de la serie “Mónica Lago”, una inspectora de policía muy especial. Cómo no, la compraré y la leeré, por eso de no dejar “ningún libro a medias”. Y, aunque me he leído todos sus libros, este formará parte de una saga que empecé, así que voy a seguir con esta “costumbre” que os comento. Eso sí, los recomiendo todos sin lugar a duda. No es mi género favorito, como sabéis, pero tanto Luis como Pablo lo saben escribir muy bien.  

  ¿Vosotros qué pensáis? A la hora de elegir una lectura, ¿se tiene en cuenta el que forme parte de una saga y, cuanto más larga, mejor?

  Por hoy me despido. Gracias por estar ahí.

  Hasta el martes que viene. ¡Feliz semana!

 

 

PD: Nunca dejéis de soñar.


martes, 17 de febrero de 2026

INEVITABLEMENTE YO - ANTONIO OROZCO

  ¡Hola! ¿Cómo estáis?

  Lo cierto es que la entrada de hoy la iba a dedicar a un tema distinto, pero este fin de semana he escuchado el audiolibro de Antonio Orozco -narrado por él, por cierto-, y me ha llegado tanto que no puedo evitar compartir con vosotros lo que he sentido. Muchas veces os he hablado de la forma en que una historia es contada. Creo que eso es más importante que incluso la propia trama en sí, porque el modo de conquistar al lector lo es todo. Pues bien, este libro va aún más allá.

  He de confesar que yo sigo a Antonio Orozco desde hace años. Pero para mí no es un artista más, sino que considero que es de esa clase de personas públicas que, cuando sale en televisión, produce una sonrisa y un bienestar general tan solo con su imagen. Además, cuando habla creo que desprende una dulzura y una verdad que pocos “personajes” transmiten desde “la gran pantalla”. Aún no conozco a nadie que, dejando a un lado sus gustos musicales, digan que “no soportan” a Antonio Orozco. Creo que se hace querer.

  Y, partiendo de este punto, creo que ya podréis imaginar lo que opino del libro que ha escrito que, como os decía, lo ha grabado él mismo.

  En este libro nos encontramos con capítulos muy duros, donde nos adentra en episodios de su vida difíciles de sobrellevar y, al mismo tiempo, tal y como nos lo cuenta, los sentimos muy cercanos y reales. Me ha conquistado esa verdad que se siente en cada palabra. Este libro nos acerca un poco más a él, y en esta obra demuestra que, como ya me esperaba, Antonio es la persona que yo había pensado que era. Nunca he creído nada de lo que en alguna ocasión se ha dicho de él. Creo que es muy difícil lo que ha hecho y, a la vez, admirable. Hay que tener mucho valor para abrirse de esta manera, ser capaz de escribirlo y, además, publicarlo. 



 

  Como decía, a lo largo del libro nos encontramos con diferentes etapas de la vida de Antonio Orozco, aunque sin llegar a convertirse en una autobiografía al completo. Lo que me gustaría destacar -aunque no por esto sea la más importante-, es una parte en la que habla sobre las críticas que reciben los artistas. Muchas veces oímos la típica frase: “tienen lo que se merecen, que no hubieran elegido ese camino” o “en ese mundo ya saben a lo que se exponen”. En fin, yo nunca he estado totalmente de acuerdo con esas afirmaciones. Si un artista elige “ese camino” es porque desea alcanzar su sueño; si su vocación es cantar o actuar -por poner ejemplos-, creo que merece perseguir su meta y no creo que esa vida tenga que ir condicionada a amargarle la existencia.

  Además, en algún momento del libro habla, en concreto, de la “obligación” de hacerse fotos con todo el mundo -él accede porque cree que es lo que debe hacer-, también menciona el hecho de no poder salir con libertad a la calle… Vale, en cierto modo es el mundo que han elegido; pero creo que también merecen su espacio, porque lo único que han “decidido” es querer alcanzar sus sueños. Una persona no elige qué es lo que le motiva, no decide cuál es su vocación, sino que la lleva consigo desde que nace. Quizás podamos pensar que son afortunados por conseguir esos sueños, pero no tienen que ser castigados por lograrlos.

  Para finalizar, me gustaría compartir algunas frases del libro que me han llamado la atención. La verdad es que hay algunas muy profundas y me encantaría poder compartir todas las que me han gustado, pero esta entrada se alargaría demasiado, por no decir que sería casi interminable (¡jajaja!). Por lo tanto, os dejo por aquí solo algunas, dejando que el resto os animéis a descubrirlas vosotros:

“El tiempo no es oro…ya le gustaría al oro ser tiempo”

Y luego venía a decir algo parecido a “…si el tiempo se pudiera comprar como el oro, creo que mi vida sería distinta, al igual que creo que la de mucha gente también sería muy diferente”.

“Ha sido un alivio aceptar que hay cosas que nunca entenderé, y momentos que nunca podré cambiar, y está bien, porque todas esas cosas forman parte de mi historia y tengo que vivir con ella”.

“He comprendido que la vida no consiste en encontrar todas las respuestas, sino en aprender a caminar acompañado de las preguntas”.

Y de mis favoritas: “lo que queda por escrito se queda para siempre”.

  ¿No es precioso?

  He de confesar que últimamente estoy más nostálgica de lo normal y, quizás, este libro me ha llegado más adentro de lo que podría haberme llegado en otro momento de mi vida. También agradezco, por ello, aún más, el haberlo leído ahora. Antonio nos ha regalado una parte de él que no conocíamos. Él dice que ha sido necesario, que le ha ayudado -algo de lo que me alegro-, pero creo que ha sido, a la vez, una lección para todos los que lo hemos leído.

  Yo no creo que me atreva jamás a escribir algo tan íntimo, por eso admiro a personas que sí lo hacen y, en especial, en este caso, aplaudo a Antonio por ello.

  Por hoy me despido. Gracias por estar ahí.

  Hasta el martes que viene. ¡Feliz semana!

 

PD: Nunca dejéis de soñar.

martes, 10 de febrero de 2026

¿LUGARES REALES O INVENTADOS?

  ¡Hola! ¿Cómo estáis?

  Cuando nos sumergimos en una novela podemos encontrarnos con descripciones de lugares mágicos, totalmente inventados por el autor, o bien, la historia puede estar basada en sitios que existen en la realidad. Hay algo especial en ambas opciones, pero en general nos solemos inclinar más por una que por otra.

  Creo que estaréis de acuerdo conmigo si digo que resulta muy interesante -incluso divertido-, visitar lugares que un autor -más si es de nuestros favoritos- ha elegido para contar su historia. Quizás, si el libro que hemos leído nos ha conquistado, sea un motivo para ir a descubrir esa ciudad en la que se desarrolla la trama, o ese pequeño rinconcito de un pueblo del que nunca habíamos oído hablar.

  Además, desde otro punto de vista, si nos encontramos con lugares descritos en la historia que reconocemos porque hemos estado allí antes, también puede que ello haga que nos lleguemos a sentir más conectados con la novela. Puede que le dé una capa de “autenticidad” a la historia que estamos leyendo. 


  Sin embargo, muchos lectores prefieren adentrarse en mundos completamente nuevos, y disfrutan de historias y paisajes como los que relata J.R.R. Tolkien respecto a la Tierra Media en "El Señor de los Anillos". Supongo que esto también depende un poco del género del libro; ya que, si es una novela histórica, por lo general, es preferible que se cuente de manera que se acerque lo máximo posible a la realidad. Sin embargo, si leemos una historia fantástica, quizás esperemos que esos sitios o esos “universos” sean totalmente imaginarios.

  Es cierto que el inventarse lugares tiene su encanto. Si el autor lo hace bien y crea mundos que llegan a conquistar a los lectores -dentro de que son inventados, si son creíbles-, tiene mucho ganado para que su obra se haga con un hueco en el mercado. Además, el basar su novela en un mundo que no existe le da más libertad para crear y moldearlo a su gusto, porque además tiene sus normas y costumbres propias. De hecho, podrá ser adaptado a cualquier época o género siempre y cuando tenga una cierta coherencia.

  ¿Y vosotros qué preferís? ¿Lugares reales o inventados?

  Por hoy me despido. Gracias por estar ahí,

  Hasta el martes que viene. ¡Feliz semana!

 

PD: Nunca dejéis de soñar.

martes, 3 de febrero de 2026

EL LECTOR CERO

     ¡Hola! ¿Cómo estáis?

   Hace unos meses os hablé del significado del lector beta, y el otro día me sorprendió un nuevo concepto que desconocía y del que me gustaría hablaros hoy. Como recordaréis, el lector beta es el primero que lee un libro una vez que está terminado y ha pasado por, al menos, la revisión del propio escritor. Pues bien, hay otro tipo de lector aún más interesante -si cabe-. Se trata del lector cero. ¿Cuál es la diferencia? El lector cero tiene la historia en sus manos durante el proceso de creación, es decir, cuando todavía no está escrito el final de la obra o, en caso de estar escrito, aún no ha sido pulido ni revisado. 

   Como dato importante a añadir, debemos tener en cuenta que un escritor puede encontrarse con varios tipos de dilemas a lo largo de su escritura -algunas veces estos crean lo que se denomina el tan famoso “bloqueo literario”-. Es algo que inquieta y preocupa cuando sucede, porque ello provoca que la historia se estanque y resulte complicado avanzar.

  Sobre estos tipos de bloqueos quizás hablemos en otra entrada del blog. Volviendo al concepto de los lectores cero, estos son, de alguna manera, los que podrían “guiar” o “recomendar” o incluso “corregir” -de forma sutil-, para que suene más realista el ritmo de la historia. Su función sería la detección de problemas globales, como podría ser la coherencia de la trama, el tono en que está escrita, cómo se siente o se entiende la historia tal y como se plantea… El lector cero no entra en detalles finos ni en correcciones estilísticas. Se trata de una lectura más emocional e intuitiva, como una primera impresión honesta. Lee la versión más cruda, casi recién escrita. Su posición es privilegiada en este sentido, puesto que incluso podría decirnos qué falla en la historia en caso de que no funcione o no enganchara. 


 

   Quizás podríamos decir que lo ideal sería tener, antes de publicar una novela, los dos tipos de lectores -tanto el cero como el beta-. La mezcla de ambos puntos de vista es lo que nos daría la respuesta a si, por un lado, la historia engancha tal y como está escrita -proceso de la trama en general- y, por otro, si existe coherencia en el comportamiento de los personajes con la personalidad que les hemos dado a cada uno de ellos. Esto es muy importante, porque a veces el autor puede dejarse llevar por la historia y no se da cuenta de que, si el protagonista tiene vértigo, por ejemplo, no subiría a un avión sin pensárselo. Y, en caso de que lo hiciera, deberemos describir el miedo que siente cuando coge ese vuelo. De lo contrario, no se respetaría la coherencia ni la lógica que hemos creado para ese personaje. Podría plantearse algo así, quizás, al final de la historia, si el objetivo que consigue es, precisamente, perder el miedo a volar.

   A veces es recomendable que los personajes nos sorprendan con sus actos, pero se debe respetar esa lógica a la que he hecho referencia, teniendo en cuenta el carácter de cada uno de ellos; de lo contrario, la historia no convencerá ni tendrá el impacto que queremos conseguir. Aquí es donde entra el lector cero, que es el que detectará si la historia funciona o no, de forma genérica, apreciando, además, si se entiende y, aún más importante, si engancha.  

  ¿Y vosotros? ¿Conocíais este concepto de “lector cero”? ¿Qué os parecería poder “decidir” sobre una historia antes de ser corregida y publicada?

   Por hoy me despido. Gracias por estar ahí.

  ¡Hasta el martes que viene! ¡Feliz semana!

  

PD: Nunca dejéis de soñar.

martes, 27 de enero de 2026

NUEVO LIBRO: "NO OLVIDES QUE TE QUIERO"

    ¡Hola! ¿Cómo estáis? ¿Qué tal habéis empezado el año? Yo me he tomado unas semanas de vacaciones con respecto a la escritura, pero aquí estoy de nuevo. Amenazaba con volver (¡jajaja!). 

    Sí, es martes y, además, como no podía ser de otra manera, en esta primera entrada de 2026 me gustaría hablaros de un libro que me regalaron estas navidades. No es muy difícil averiguar quién es el autor (os lo he nombrado en infinidad de ocasiones). Exacto. El escritor al que me refiero es Nicholas Sparks, y su nueva novela se titula: “No olvides que te quiero” que, por cierto, ha sido escrita con la colaboración de M. Night Shyamalan (director de “El sexto sentido”). Creo que es la primera vez que escribe un libro así, la verdad es que siento mucha curiosidad. 

    Al leer el título quizás pensemos que esta obra seguirá esa tendencia romántica a la que nos tiene acostumbrados. Sin embargo, en la sinopsis nos damos cuenta de que abre paso también a otro género distinto -el sobrenatural-, algo que no es de extrañar teniendo en cuenta quién es el otro escritor. No creo que tarde en leerlo. Es uno de los “objetivos-lectura” que me he propuesto -junto a otros tantos-, para este nuevo año. A continuación, os dejo la sinopsis de este último libro que, después de “Pequeños milagros” -también de este mismo autor, que ya os lo nombré en su día-, será el siguiente que lea.  

 

El autor de El cuaderno de Noah y el director de El sexto sentido firman un emocionante thriller romántico que aborda los misterios sobrenaturales de la existencia y de la conexión humana.

El amor puede liberarnos de nuestros mayores pesares, pero

¿es capaz de trascender los límites de la vida y la muerte?

Tate Donovan es un arquitecto neoyorquino que acaba de llegar a Cape Cod para diseñar la casa de vacaciones de su mejor amigo. Tate ha pasado los últimos meses en una clínica psiquiátrica pues la muerte de su hermana Sylvia lo dejó sumido en una fuerte depresión. Además, antes de morir ésta le hizo una revelación que le cuesta aceptar: le dijo que podía ver los espíritus que se resisten a abandonar el mundo de los vivos. Tate se niega a creer en algo más allá de lo que la razón puede explicar. Pero cuando conoce a Wren, una joven y hermosa mujer que en realidad es el fantasma de la antigua dueña de la casa en la que se aloja, todas las convicciones que sostienen su mundo se tambalearán.

Tate y Wren forjan una conexión inmediata que ninguno de los dos ha experimentado antes. El joven arquitecto se da cuenta de que, para liberar a Wren de su destino, deberá desenterrar la verdad sobre su pasado. Una búsqueda que lo hará dudar de si podemos creer en las historias que contamos sobre nosotros mismos y en las leyes que rigen nuestra existencia.

   
     ¿Qué os parece? Suena bien, ¿verdad?

    Bueno, mucho ánimo en esta última semana del primer -y larguísimo-, mes del año. Enseguida nos adentramos en febrero; ya queda menos para la primavera, donde el sol no está tan tímido y el frío es más tolerable (o eso espero, porque este tiempo últimamente ya sabéis que está un poco loco...)

     Por hoy me despido, no descarto vernos el martes que viene 😉

     Gracias por estar ahí. ¡Feliz semana!
 


PD: Nunca dejéis de soñar.

martes, 30 de diciembre de 2025

MIS PROPÓSITOS

  ¡Hola! ¿Cómo estáis?

  No sé si os pasará a vosotros -imagino que sí-, pero llegados estos últimos días, no puedo evitar hacer una lista de propósitos que me gustaría cumplir en el nuevo año. Y no solo eso. También tengo la extraña costumbre –o manía, quién sabe-, de hacer un recuento de aquellos propósitos que me planteé hacer el año anterior y los que he podido cumplir. Esto es interesante a la vez que irónico, porque te das cuenta de que no has podido hacer ni la mitad y, lo que es aún más incongruente, aún te quedan ganas de volver a planificar el año siguiente con nuevos y más propósitos.

  En mi caso, creo que el único propósito que he cumplido al completo –más bien podría llamarlo “sueño”-, es uno que no pensé que iba a hacerse realidad, y ha sido aprobar la oposición. Como sabéis, todavía no he tomado posesión, pero el saber que tengo la plaza aprobada me da una cierta "tranquilidad" y es una sensación única. Es ese tipo de cosas que solo pasan una vez en la vida; como cuando te sacas el carnet de conducir, pero aún mejor. Porque aquí no piden que lo renueves a los diez años –evitaremos hacer referencia a esos típicos comentarios que mucha gente haría en este momento…-. Como os decía, este “sueño cumplido” ha sido lo mejor que me ha podido pasar este año con respecto a mi vida profesional, y agradezco mucho a todos los que habéis querido compartirlo conmigo y habéis creído en mí, incluso cuando ni siquiera yo lo hacía. Tal vez en lugar de tantos propósitos materiales tendríamos que empezar a plantearnos unos de otro tipo, el primero y más importante: “confiar en nosotros”. Al final todo llega.


  Continuando con esa lista, otro objetivo era leer, mínimo, un libro al mes, que luego lo modifiqué y lo dejé simplemente en: “leer de forma asidua”. Sin embargo, haciendo un recuento, si no me dejo ninguno, he leído diecinueve libros este año; de los cuales: cinco han sido en formato digital, tres en papel, y el resto a través del audible –en verano escuché la mayoría de ellos–. Por lo que estoy muy contenta con el resultado. Podríamos decir que sale a más de un libro por mes; aunque he de admitir que es más fácil sumar a la lista libros con el audible que con la forma tradicional.

  Por otro lado, me propuse subir una entrada al blog todos los martes, porque además es una forma de obligarme a escribir, al menos, una vez a la semana; y este es otro propósito al que le puedo poner un “tic” con una sonrisa.  Siempre digo que no tengo tiempo para escribir, pero he sido capaz de dedicar un hueco en la semana para contaros cosas y eso la verdad es que me llena mucho. Y más cuando se crea ese feedback donde me hacéis ver vuestras opiniones o me felicitáis porque os ha gustado el tema de ese día. Desde aquí, mil gracias.

  Para finalizar, comparto otro propósito que quiero poner en el número uno de la lista de este año 2026, y es terminar el primer borrador de mi novela. Tengo que decir que he avanzado mucho, si hace años me dicen que iba a ser capaz de salir de aquel bloqueo que tenía no me lo hubiera creído. Sin embargo, ahí sigo con ella, después de más de cincuenta mil palabras escritas y aún con vistas lejanas al final de la historia. Confío en que este año llegará ese momento. He hecho varios cursos que seguro me ayudarán a conseguirlo si los pongo en práctica –otros propósitos que también he podido cumplir este año–. Creo que este será el primer objetivo de la lista.

  ¿Y vosotros? ¿También hacéis una lista de propósitos?

  Gracias por estar ahí.

  A continuación, os dejo un vídeo que suelo compartir para felicitar el año.

  Mis mejores deseos para este 2026 y que vuestros sueños se hagan realidad.

  ¡Un abrazo! ¡Hasta pronto! 


PD: Nunca dejéis de soñar.
 

martes, 23 de diciembre de 2025

FRASES PARA COMPARTIR Y RECORDAR

   ¡Hola! ¿Cómo estáis?

  Estos días –debido a las fechas–, nos vamos a inundar de “frases hechas” y buenas intenciones, como es lo “lógico”. Sobre todo los últimos días del año. No me malinterpretéis por esas comillas que pongo; por supuesto que está muy bien y soy la primera en compartir este tipo de expresiones y, si son acompañadas de sonidos y preciosos dibujos, mucho más. Creo que es bonito hacer llegar a nuestros seres queridos que los tenemos en el pensamiento y que deseamos lo mejor para ellos. Sin embargo, algunas veces pensamos en el bienestar ajeno y descuidamos esa “paz mental” de la que tanto se suele hablar y tan abandonada está en numerosas ocasiones.

  Hoy me gustaría compartir con vosotros una serie de frases que creo que tienen mucha verdad. Es importante que los que nos rodean se sientan bien, pero también debemos tener en cuenta que no podremos hacerles felices si nosotros no lo somos. Y, para ello, quizás tendríamos que aplicarnos un poco de esas famosas frases que dedicamos al resto; tal vez algunas no sean comunes, pero es interesante recordarlas.

  He puesto mi toque en cada una de ellas para hacerlas más cercanas, son perfectamente moldeables y podéis ajustarlas como os gusten. 

  -Esta vida pasará rápido: 

  àNo gastes tu tiempo peleando con la gente

  àNo critiques tanto tu cuerpo

  àNo te quejes por todo

  àNo pierdas el sueño por las facturas

  àAsegúrate de besar a quienes amas

  àNo te obsesiones con tener la casa impecable

  àEl patrimonio debe ser construido por cada uno, no vivas acumulando herencias

  àNo cuides tanto los tazones bonitos

  àUtiliza los cubiertos nuevos

  àNo ahorres ese perfume que tanto te gusta: úsalo, aunque sólo estés contigo

  àPonte tu calzado favorito y esa prenda que tanto te gusta

  àSi no está mal: ¿por qué no hacerlo ahora?

  à¿Por qué no hacer hoy esa llamada?

  à¿Por qué no perdonar hoy?

 Estás/estamos esperando a Navidad, al lunes, al próximo año… o a cuando tengas/tengamos dinero, cuando llegue esa ocasión concreta, cuando todo sea perfecto… Pero, observa a tu alrededor: todo ya es perfecto. Haz lo que desees hacer y no lo dejes para otro momento. 

  La vida pasa.

  Los humanos no vinimos a alcanzar la perfección, vinimos a evolucionar y a aprender aquí, ahora. Esta vida no es un resultado, es un ensayo. Y este ensayo se realiza…¡viviendo!

  Ama más. Perdona más. Sonríe más. Abraza más. Vive con más intensidad. Y deja el resto en manos del destino…al fin y al cabo, en manos de la propia vida.

  Quizás esta época hace que estemos más sensibles y eso ha hecho que escriba esta entrada en el blog. Pero creo que todos estaréis de acuerdo conmigo si digo que no deberíamos quedarnos con estas frases solo para transmitir nuestros buenos deseos a los demás en estas fechas determinadas, sino que deberíamos aplicarlas cada día. Tanto para hacer felices al resto como para ser felices nosotros con lo que nos rodea. Una vez escuché en una película que la vida es demasiado corta para estar siempre cabreado, y creo que no hay mayor verdad que esa. Deberíamos comenzar el año por sonreír un poco más y enfadarnos un poco menos.

  Quiero desear que paséis una muy feliz Navidad y, sobre todo, que disfrutéis de cada momento que compartáis con los vuestros. Cada instante no vuelve a repetirse, hay que aprovechar todos y cada uno de ellos.

  Por hoy me despido. Hasta el martes que viene.

  Gracias por estar ahí. ¡Feliz última semana del año!

 

PD: Nunca dejéis de soñar.