¡Hola! ¿Cómo estáis?
Hoy quiero hablar de esas
compras que hemos hecho de determinados libros porque nos han llamado la
atención por “bonitos”, quizás, o por simple impulso; sin tener grandes
expectativas en ellos y, sin embargo,
luego nos han sorprendido de forma muy grata. Me estoy refiriendo a esos
títulos que cogemos casi por casualidad, porque estaban en una mesa de oferta,
porque alguien los mencionó en alguna ocasión o, simplemente, porque necesitábamos leer
algo distinto y ese libro apareció en el momento perfecto.
Creo que todos hemos
vivido esa sensación tan bonita de abrir un libro sin saber muy bien qué vamos a
encontrar y descubrir, página a página, que nos está gustando más de lo que
imaginábamos. Que la historia nos envuelve, que los personajes nos acompañan, que
el estilo nos atrapa. Y que a veces incluso sentimos que necesitábamos leer una historia así por el momento que estamos atravesando en nuestras vidas. Al terminarlo es cuando decimos: me alegro de haberlo
comprado.
Lo cierto es que a mí
me ha pasado con más de uno. Sobre todo, con obras de géneros que no suelo
leer. Me propuse conocer otro tipo de historias y la verdad es que está siendo
muy interesante. Incluso me he lanzado con lo paranormal, aunque de este último
os hablaré en otra ocasión.
A veces nos empeñamos
en un tipo de escritor concreto, o una clase de trama, y nos cuesta salir de
ahí. No obstante, por Internet encontramos varios casos curiosos acerca de
libros que muchos lectores compraron sin saber muy bien de qué se trataban,
atraídos por la portada o por la edición, y que luego les marcaron de una forma
especial.
¿Y vosotros? ¿Os habéis
lanzado alguna vez a comprar un libro sin estar seguros si os iba a gustar y os
ha terminado conquistando? En ocasiones, se dice que son los libros los que nos
encuentran a nosotros en el momento clave, cuando menos lo esperamos.
Por hoy me despido.
Gracias por estar ahí.
Hasta el martes que
viene. ¡Feliz semana!
PD: Nunca dejéis de
soñar






