¡Hola! ¿Cómo estáis?
Hace unos meses os pregunté en qué
os basáis cuando valoráis un libro. Es importante que tengamos en cuenta el hecho
de que terminar una novela no es tarea fácil, por lo que hay que valorar eso en
primer lugar y tratar de plantear una crítica “constructiva”, tal y como me
gusta llamarlas. No voy a entrar en la clase de reseñas que podemos encontrar
por Internet hablando de obras que darían para varios debates. Hoy quiero ir al
paso previo: ¿Qué os empuja a dejar un comentario de ese libro que habéis
leído?
Muchas veces he hecho referencia a la
importancia de comentar las novelas que leemos, más si son escritores poco
conocidos. Sin embargo, hay lectores que eligen hacer esas reseñas según las
circunstancias. Yo voy a hablar de tres casos concretos que, según las
estadísticas, son los que más se repiten. En primer lugar, si el autor es muy
conocido y el lector sabe que sus obras se van a seguir vendiendo, decide no
dejar ningún comentario, puesto que cree que no le hace falta -más si la obra
es buena-. En segundo lugar, si el escritor no es tan famoso, pero tiene
bastantes libros publicados, llegan a la misma conclusión: los lectores tampoco
dejan reseña porque saben que va a seguir publicando y, el tener un comentario
más o menos, no creen que sea tan importante.
En tercer lugar -y estos son los
que más abundan-, encontramos a lectores que, directamente, sea el escritor
famoso o no, deciden dejar un número determinado de estrellas -desde una hasta
cinco-, sin alegar ningún comentario. No me malinterpretéis, esto no me
parece mal del todo -menos si el número de estrellas simbolizan una buena puntuación-,
pero es cierto que lo que de verdad ayuda es una opinión sobre la obra. No se
puede negar que una buena reseña empuja mucho más a comprar un producto que si
vemos simplemente “cinco estrellas” sin ninguna descripción. Y esto también ocurre con los libros.
Un día alguien me dijo una vez que
el mundo literario es una mafia en la que es muy difícil entrar. Si tienes “conocidos”
o “parientes famosos” digamos que lo demás viene solo; el camino está hecho. Sin
embargo, si no eres nadie, es complicado -por no decir imposible-, adentrarte
en él por méritos propios. Yo no sé si estoy de acuerdo con esta afirmación. Creo
que si todos los sueños dependiesen de tener mano, la vida sería muy triste; lo
bonito es poder imaginar que esos deseos pueden hacerse realidad. Aun sin tener
“padrino”. Un ejemplo de ello lo podemos ver en Luis Alberto Santamaría, que empezó desde cero y ahora es uno de los escritores que más vende en Amazon. Por supuesto, vemos comentarios de todo tipo; pero, en general, las críticas son muy buenas.
¿Y vosotros? ¿Dejáis reseñas de
todos los libros que leéis o solo de algunos? ¿De qué depende que comentéis una
novela?
Por hoy me despido. Gracias por
estar ahí.
Hasta el martes que viene. ¡Feliz
semana!
PD: Nunca dejéis de soñar.

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