¡Hola! ¿Cómo estáis?
Hoy quisiera volver a hablar de términos
literarios, en concreto, de las “precuelas”. Hasta hace poco no sabía la
importancia que pueden llegar a tener y lo mucho que se demandan. Son una forma
diferente y original de hacer que el lector se enganche a una trilogía/saga o
similares. ¿Alguna vez habéis leído un libro o
visto una película y os habéis preguntado qué pasó antes de que comenzara la
historia? ¿Qué sucedió con los personajes antes de que se encontraran en la
situación en la que los conocemos? Ahí es donde entran las precuelas. Son el
inicio de todo. El antes de la historia principal. Una precuela se desarrolla en
un momento anterior a los acontecimientos de la trama original.
Las precuelas están conquistando cada vez más el mercado; son populares porque tienen una serie de ventajas que quizás no encontramos en esa historia principal a la que nos referimos. Gracias a este tipo de historia, nos acercamos más a los personajes y ayuda a que los conozcamos y, por ende, a entenderlos con mayor facilidad. Podemos ver cómo eran antes de que comenzara todo, qué los motivaba y qué los hizo ser y comportarse como lo hacen después. También nos ayudará a comprender mejor la historia y asimilar mejor el contexto y las decisiones de los personajes en cada momento.
Además, las precuelas nos empujan a poder conocer
nuevos lugares, personas importantes para el protagonista que quizás no
aparecen en la historia de después, o incluso tramas que nos hacen interpretar
de otra manera los acontecimientos al plantear una perspectiva previa distinta.
Existen diferentes precuelas famosas a las que podríamos hacer referencia, algunas
de las más destacadas serían:
-"Star
Wars" (precuelas de la trilogía original)
-"El Señor de los Anillos: El
Hobbit" (precuelas de la trilogía original)
Aunque a mí me gusta nombrar una
precuela más reciente, y es la que publicó Luis Alberto Santamaría sobre su personaje
Mónica Lago, titulada: "La cicatriz de Mónica", (si pincháis, os llevará al libro en la página de Amazon). Creo que no os lo he contado, en esta obra colaboré como Lectora Beta; fue una experiencia increíble que me encantó. La verdad es que disfruté mucho leyendo un libro que todavía no había salido al mercado; mucho más teniendo en cuenta el éxito que sigue teniendo Luis desde que ganó el premio Literario de Amazon.
Desde el punto de vista del autor,
es importante saber escribir una buena precuela. Debe tener en cuenta varios
puntos esenciales. El primordial es el conocer bien la historia original. Parece
algo lógico, pero es muy fácil caer en contradicciones si no se tiene un esquema
bien estructurado y las ideas claras respecto a los comportamientos de cada uno de los personajes según sus caracteres.
Es importante destacar que no
siempre se hacen precuelas del protagonista, sino que también se crean
historias previas sobre otros personajes, incluso de villanos. Las precuelas son
historias independientes, pero siempre deben mantener una cierta coherencia con
la trama principal que dimana después.
¿Y a vosotros? ¿Qué otras precuelas
se os ocurren?
Por hoy me despido. Gracias por
estar ahí.
Hasta el martes que viene. ¡Feliz
semana!
PD: Nunca dejéis de soñar.
